Salud mamaria de las mujeres

Salud mamaria de las mujeres.

Una de cada ocho mujeres corre el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Los métodos de detección precoz están mejorando y las tasas de supervivencia aumentan cada año. La prevención desempeña un papel fundamental en la reducción de las estadísticas. ¿Qué medidas debe tomar una mujer consciente de su salud para limitar su riesgo, cómo detectar las enfermedades mamarias en una fase temprana? 10 puntos importantes en los que hay que pensar.

Cada persona es diferente

No existe una norma clara por la que se juzguen los pechos de una mujer. Su forma, tamaño o color son únicos. Para cada mujer, las glándulas mamarias con las que ha nacido son sanas y normales, aunque alguien afirme lo contrario, por lo que hay que disfrutar de lo que la naturaleza ha dado. El estilo de vida puede afectar o no a la salud de las mamas.

No está científicamente demostrado que un sujetador, ciertas posiciones para dormir o el ejercicio puedan reducir o aumentar el tamaño de los pechos. Vigilar tu estilo de vida y tus hábitos es un paso importante para mantener la salud de las mamas. Sin embargo, no se puede resistir la ley de la gravedad, la pérdida de la forma después de la lactancia y los cambios relacionados con la edad.

Si hay que llevar sujetador

No está demostrada la relación entre el uso del sujetador y el desarrollo del cáncer de mama. Cada mujer elige por sí misma, según sus preferencias y su comodidad. Es importante elegir la talla y el tipo de sujetador adecuados para evitar molestias en la espalda, los hombros y las axilas.

Lactancia materna

La leche materna no sólo activa el sistema inmunitario del recién nacido y promueve un estrecho vínculo entre la madre y el bebé. La lactancia materna reduce el riesgo de desarrollar cáncer en casi un 20%. Las mujeres que han sido amamantadas de forma natural desde el nacimiento también tienen más posibilidades de no enfermar.

Medicación anticonceptiva

En las mujeres con una predisposición hereditaria al cáncer de mama, la anticoncepción hormonal (píldoras, inyecciones, anillo) aumenta el riesgo de desarrollar cáncer. Después de los 40 años y en presencia de un factor genético, es mejor considerar otro método de protección contra el embarazo no deseado.

Genética

La causa más común del cáncer es una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2, en la que el crecimiento celular aumenta excesivamente. En las mujeres con esta anomalía, el riesgo de contraer la enfermedad aumenta hasta un 70%. También hay que tener en cuenta otros factores genéticos, especialmente si hay antecedentes familiares de la enfermedad.

Autoexamen

Toda mujer de cualquier edad debe hacerse una autoexploración mamaria cada mes. La autoexploración aumenta las posibilidades de detectar las enfermedades mamarias en una fase temprana. Unas sencillas manipulaciones, que puedes aprender de la literatura o de un ginecólogo, tienen como objetivo detectar bultos y protuberancias en los pechos.

Señales de advertencia

Es importante no ignorar los síntomas desagradables y los cambios en las mamas que indican posibles anomalías. Además del cáncer, hay otras enfermedades que es importante detectar en el periodo inicial, por lo que cualquier cambio debe ser visto por un médico.

Qué hay que tener en cuenta:

  • Sellos bajo la piel;
  • zonas retraídas;
  • irritación;
  • enrojecimiento, fiebre;
  • asignación;
  • huecos o pozos en la piel, piel de naranja;
  • retracción del pezón;
  • un cambio en el tamaño o la forma del pecho;
  • venas prominentes en el pecho.

Mamografía

A partir de los 45-50 años, se realiza una mamografía, una revisión anual de las mamas. Es aconsejable iniciar el cribado antes de los 45 años si la mujer está en riesgo. Si se desea, la mamografía puede realizarse a partir de los 40 años. No hay ninguna razón para saltarse la revisión, de modo que los problemas puedan detectarse lo antes posible.

Suben las tasas de supervivencia

Hoy en día, cerca del 90% de las pacientes se curan del cáncer de mama. El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno desempeñan un papel importante. Es importante acudir a un mamólogo ante posibles problemas y para identificar los riesgos personales de contraer cáncer.

Reducir los factores de riesgo

Además de las pruebas genéticas, el autodiagnóstico y la mamografía, hay otras formas de reducir el riesgo de enfermar. Los hábitos saludables desempeñan un papel importante en la prevención: llevar una dieta sana, hacer ejercicio, realizar procedimientos de limpieza, reducir los niveles de estrés y reducir el consumo de alcohol.

El cáncer de mama ya no es una sentencia de muerte. El diagnóstico obliga a buscar opciones de tratamiento. En cada etapa, desde el diagnóstico hasta la recuperación, el apoyo de la familia y los amigos es esencial. La concienciación y la prevención son las principales razones para mirar al futuro con optimismo.

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