Recetas y beneficios de la miel para la cara, uso en cosmetología

Recetas y beneficios de la miel para la cara, uso en cosmetología.

Este producto es un tesoro de vitaminas, minerales, ácidos orgánicos y frutales. Revitaliza el cuerpo no sólo cuando se toma internamente, sino también cuando se aplica externamente. La miel se añade a las mascarillas, exfoliantes y pastas naturales. El producto se utiliza solo o mezclado con otros ingredientes.

Beneficios de la miel para el rostro

La sustancia hidrata, nutre, rejuvenece y cura. Es útil para las afecciones cutáneas inflamatorias no infecciosas, como el eczema y la psoriasis.

Problemas para los que se recomiendan los tratamientos con miel:

  • Acné, marcas de acné;
  • hongos;
  • quemaduras;
  • Tez apagada;
  • puntos negros;
  • brillo grasiento;
  • sequedad.

Actúa como agente antibacteriano

La miel contiene zinc, sustancias biológicamente activas y peróxido de hidrógeno, gracias a lo cual el producto se utiliza como antiséptico. Alivia la inflamación de la piel causada por microorganismos nocivos. Por esta razón, la miel se utiliza para el acné en la cara.

El producto combate eficazmente los hongos limpiando y regenerando la piel.

Hidrata en profundidad

La miel es rica en ácidos orgánicos, aceites esenciales y compuestos proteicos. En combinación con el agua, estas sustancias hidratan y nutren la piel en profundidad.

Combate las enfermedades cutáneas autoinmunes

La miel natural contiene bacterias beneficiosas. Activan el sistema inmunitario local, reducen la inflamación y el enrojecimiento, curan las manchas de los eczemas y la psoriasis.

Retrasa el envejecimiento.

La miel es rica en antioxidantes, sustancias que protegen a las células del cuerpo de los daños. Entre ellos están el ácido ascórbico, las vitaminas E y B9 y los polifenoles.

El producto hidrata, protege la piel de los rayos UV, renueva las células y devuelve la elasticidad a la piel, todo lo cual ayuda a mantener un aspecto juvenil durante mucho tiempo.

Mejora el cutis

La piel apagada se debe a la falta de nutrientes. La miel contiene vitaminas del grupo B, hierro y fósforo. Nutre y refresca la piel, mejora la circulación sanguínea y tonifica los vasos sanguíneos.

Abre los poros y los limpia

El beneficio de la miel para la piel del rostro es que contiene alcaloides, vitaminas del grupo B y ácidos orgánicos. Cuando se utiliza en las mascarillas, el producto se absorbe rápidamente, penetra en lo más profundo de los poros y luego los limpia de suciedad y escorias. Esto lo hace indispensable en el tratamiento del acné.

Exfolia las células muertas de la piel

La miel tiene propiedades limpiadoras. Elimina las células viejas, el sudor y las impurezas de la capa superior de la piel. Después de la exfoliación, la superficie es lisa y uniforme. Si la piel es problemática, no deja cicatrices de acné.

Cura cicatrices y quemaduras

El uso de la miel acelera el proceso de curación de los tejidos. El producto es estéril, por lo que se utiliza para las quemaduras no sólo en casa, sino también en el hospital.

Aplicación de la miel en la cosmetología

El producto no pasteurizado se toma para el tratamiento de la piel. Se mezcla con otros ingredientes para rejuvenecer, hidratar o reparar los tejidos. Para el acné y las cicatrices, la miel se aplica tópicamente en cosmetología. Un exfoliante a base de ella exfolia las células muertas y mejora el cutis.

El uso de la sustancia está contraindicado en caso de reacción alérgica.

Recetas de mascarillas faciales con miel

La sustancia se mezcla con aceites, especias, bicarbonato o cuajada. Según el efecto deseado, puede curar, hidratar o limpiar la piel. Algunas mascarillas ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento.

Mascarilla hidratante

El tratamiento ayuda a limpiar los poros y a nutrir la piel seca con sustancias beneficiosas. Para obtener un efecto positivo, realiza la mascarilla 1-2 veces a la semana.

Procedimiento:

  1. Antes de aplicar la mascarilla, lávate la cara y sécala ligeramente con un paño para que permanezca húmeda.
  2. Toma 1 cucharadita de miel. Si no eres alérgico, añade una pizca de canela. La especia tiene un efecto antibacteriano.
  3. Aplica la composición en una capa fina sobre el rostro y déjala actuar durante media hora.
  4. Aclara con agua fría.

Pasta limpiadora con miel y aceite de coco

El producto es refrescante y elimina las células queratinizadas de la piel. La pasta ayuda con la tez apagada y las afecciones dermatológicas crónicas. Si hay granos, cicatrices, aplica el compuesto punteado diariamente o cada dos días.

Método de preparación, aplicación:

  1. Mezcla 40 ml de miel, 0,5 cucharadas de aceite de coco, una pizca de cúrcuma, canela o nuez moscada.
  2. Aplica la mezcla en tu rostro, masajéala con los dedos y deja actuar la composición durante 3-4 minutos.
  3. Aclara con agua tibia.

Exfoliante de bicarbonato de sodio

Un limpiador exfoliante alivia la piel problemática, la alisa y elimina las impurezas. Utiliza el exfoliante una vez a la semana para limpiar la cara.

Procedimiento:

  1. Mezcla la miel con el bicarbonato en una proporción de 2:1.
  2. Aplica la composición en tu cara, y frota con movimientos circulares durante 3-4 minutos.
  3. Aclara con agua tibia.
  4. Aplica una crema nutritiva.

Restaurador con aceite de oliva

Esta mascarilla facial de miel está indicada para los signos de deshidratación, con tendencia a la descamación. El aceite de oliva regenera las células y las nutre. La miel retiene el agua en la piel, la suaviza y la satura con antioxidantes. Para ver los resultados, aplica la mascarilla durante al menos 14 días, una o dos veces por semana.

Método de preparación, aplicación:

  1. Mezcla 1 parte de miel con 2 partes de aceite.
  2. Calienta la composición en un baño de agua hasta que esté caliente.
  3. Aplica la mezcla en la cara y el escote durante 15-20 minutos.
  4. Aclara con agua tibia y seca la piel con un paño.

Mascarilla rejuvenecedora con miel y requesón

Una mezcla nutritiva adecuada para las pieles secas y apagadas. Los antioxidantes naturales presentes en la miel ayudan a controlar las arrugas. La mascarilla mejora la elasticidad de la piel, hace que la piel parezca joven y radiante.

Procedimiento:

  1. Mezcla una parte de miel y la misma cantidad de requesón.
  2. Aplica la mascarilla en la cara y déjala actuar durante 15 minutos.
  3. Aclara con agua tibia.

Efectos secundarios y riesgos

Si eres intolerante al apio, al veneno de las abejas o al polen de las flores, no debes utilizar la miel para la cara. De lo contrario, se producirán erupciones alérgicas, picores y dificultad para respirar. Para comprobar si la sustancia es adecuada para ti, aplica una pequeña cantidad en el codo y espera 15 minutos.

No se recomienda utilizar las mascarillas durante la noche.

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