Los primeros síntomas de la discapacidad visual

Los primeros síntomas de la discapacidad visual.

Puedes prevenir la progresión de la enfermedad ocular si conoces los síntomas. Si notas signos de deterioro visual, debes acudir a un oftalmólogo inmediatamente para evitar la ceguera.

Aparición repentina de manchas y puntos delante de los ojos

Las manchas y líneas flotantes en el campo de visión suelen estar asociadas a los cambios relacionados con la edad: la superficie gelatinosa interna del ojo se licua gradualmente y se separa de la retina, un fenómeno llamado desprendimiento vítreo. La aparición repentina de todo un grupo de manchas y puntos puede estar causada por un desgarro anormal, un desprendimiento de retina.

Oscurecimiento

Este síntoma está causado por la hipertensión arterial, la anemia y el sobreesfuerzo. Si el oscurecimiento se produce de forma intermitente, es necesario comprobar la visión: el signo es característico del desprendimiento de retina, cuando se desprende de la capa inferior de la vasculatura que alimenta el ojo. Si no actúas a tiempo, puedes quedarte ciego.

Dolor ocular repentino, náuseas y vómitos

Estos síntomas de alteración visual indican un ataque agudo de glaucoma de ángulo estrecho, que provoca un aumento repentino de la presión dentro del ojo. La enfermedad puede dañar permanentemente el nervio óptico, ya que la muerte celular es irreversible. Para evitar la pérdida de visión, tienes que ir al médico.

Visión doble

La diplopía (visión doble) aparece debido a músculos debilitados o a lesiones del nervio ocular, muchas enfermedades la provocan. A veces, una imagen bifurcada vertical u horizontalmente indica una apoplejía, una enfermedad tiroidea o un tumor cerebral.

Punto ciego en un ojo

Este fenómeno suele estar asociado a los cambios relacionados con la edad y está causado por un agujero macular formado en la retina. El punto ciego o punto gris aparece cuando una persona mira un objeto con un ojo. Puede agrandarse y provocar una ceguera parcial.

Estrechamiento del campo de visión

La disminución de la capacidad de ver alrededor de los objetos puede ser un signo de desarrollo de glaucoma. Si no se interviene a tiempo, la visión se convertirá en una visión de túnel y puede desarrollarse la ceguera.

Mancha gris, borrosa o distorsionada en el centro del ojo

Los primeros síntomas de la degeneración del cuerpo lúteo en la vejez suelen afectar a un ojo. Sólo se ve afectada la visión central, permaneciendo normal la visión periférica. En el pasado no existía ningún tratamiento eficaz, pero los nuevos métodos permiten detener la progresión de la enfermedad.

Ceguera nocturna, círculos iridiscentes, pérdida de brillo de los colores

Estos cambios suelen estar causados por las cataratas: no requieren una intervención urgente, pero la situación puede empeorar con el tiempo. El sistema natural de lentes se vuelve obsoleto con la edad y se vuelve borroso, lo que se traduce en problemas de visión. Durante la cirugía de cataratas, se sustituye el cristalino natural del ojo por una lente artificial; este implante se llama lente intraocular.

Si no tomas medidas a tiempo, puedes notar que tu visión se deteriora: la catarata causará complicaciones en forma de glaucoma, y el cristalino nublado se endurecerá, dificultando su eliminación.

Niebla, zonas grises en el campo de visión

La niebla en el ojo, si es una condición de corta duración y no repetitiva, no es un síntoma de enfermedad. Hay que tener precaución cuando la visión borrosa o indistinta va acompañada de otros síntomas como náuseas, vómitos o sensaciones dolorosas. En este caso existe la posibilidad de que se produzca un glaucoma.

Los pacientes con diabetes mellitus experimentan hinchazón en los ojos cuando tienen retinopatía. Los diabéticos, especialmente los de edad avanzada, deben visitar periódicamente a un oftalmólogo: el médico puede juzgar la gravedad de la enfermedad subyacente por el estado de la retina.

Enrojecimiento, irritación, sensación de arena en la mucosa

Los síntomas desagradables no siempre indican una enfermedad grave: pueden ser fenómenos temporales asociados al síndrome del ojo seco. El problema se agrava a partir de los 60 años, cuando la composición química de las lágrimas cambia y el cuerpo produce menos cantidad. La falta de humedad no sólo es desagradable, sino también peligrosa: el médico te recetará entonces una medicación para compensar la falta de líquido.

La prevención de las enfermedades oculares es especialmente importante para las personas mayores de 60 años. Es más fácil prevenir la aparición de problemas oculares que afrontar las consecuencias más tarde. Un estilo de vida saludable y las revisiones periódicas ayudan a reducir el riesgo de enfermedades oculares. Visitar al oftalmólogo al menos una vez cada dos años, tomar vitaminas y corregir la alimentación también son importantes en la lucha por conservar la visión.

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