Hipertensión: grados, síntomas, tratamiento

Hipertensión: grados, síntomas, tratamiento.

La hipertensión o hipertensión arterial (HTA) es la enfermedad cardiovascular más común y peligrosa. El número de hipertensos en el mundo se ha duplicado en los últimos cuarenta años: 1.100 millones de personas padecen HTA. Los problemas de hipertensión suelen manifestarse a partir de los 40 años y acompañan a la persona de por vida. Por eso es imprescindible empezar a tratar la enfermedad lo antes posible. Esto ayudará a que la hipertensión no progrese y a que se reduzca el riesgo de consecuencias peligrosas, como el infarto de miocardio y el ictus. El tratamiento de la hipertensión es un proceso complejo. Su principal objetivo es preservar no sólo la duración, sino también la calidad de vida del paciente. Por tanto, en primer lugar, es importante la administración regular y responsable: la medicación para la tensión arterial se prescribe de por vida. En segundo lugar, para que el tratamiento tenga éxito, es importante una combinación de medidas: no sólo el «alivio de los síntomas» (bajada de la presión), sino también la nutrición y el fortalecimiento del sistema cardiovascular, que se «desgasta» activamente en un contexto de fluctuaciones de la presión.

Qué es la hipertensión

La hipertensión es un proceso patológico común caracterizado por el aumento persistente y regular de la presión arterial. En la práctica médica, se considera que una presión arterial alta es de 140\90 mmHg o más.

Hipertensión: grados de síntomas y tratamiento

La hipertensión puede tener 3 fases de gravedad. Veamos con más detalle los síntomas y el tratamiento de cada uno de ellos.

Fase 1

El estadio 1 de la hipertensión se considera «leve» y se caracteriza por una hipertensión intermitente de 140\90 a 159\99 mmHg. Es el estadio más leve del proceso, en el que el riesgo de desarrollar complicaciones cardiovasculares (además de otras) es bajo. Sin embargo, requiere un tratamiento sistemático para evitar el desarrollo del estadio II. El tratamiento de la hipertensión con síntomas menos graves aún puede corregirse en esta fase mediante el estilo de vida, la dieta y la terapia farmacológica «de apoyo» para reforzar el sistema cardiovascular.

Síntomas de hipertensión en fase 1 en mujeres y hombres:

  • Dolor de cabeza, que suele estar localizado en la parte posterior de la cabeza.
  • Mareos con cambios bruscos de posición del cuerpo.
  • Pulso rápido.
  • Debilidad, fatiga, «moscas» parpadeantes delante de los ojos.

Hipertensión de grado 2: síntomas

El estadio 2 se considera «moderado» y se caracteriza por un aumento persistente de la presión arterial en el rango de 160\100 a 179\110 mmHg. En la segunda fase de la hipertensión pueden observarse cambios en el corazón, los vasos y otros órganos y sistemas visibles en los estudios de ECG, ecografía o radiografía, así como en los análisis de sangre y orina. Por ejemplo, hipertrofia del ventrículo izquierdo, placas ateroscleróticas, aumento de las proteínas en el análisis de orina o de la creatinina en el análisis de sangre, etc. Hay poca diferencia en los síntomas de la hipertensión entre hombres y mujeres. Los síntomas son mucho más pronunciados y la frecuencia de los ataques es mucho mayor. Sin tomar la medicación necesaria, la hipertensión arterial ya es bastante difícil de bajar. En la segunda fase de la hipertensión, es probable que el médico prescriba el uso de comprimidos de por vida que ayuden a mantener la presión arterial normal del paciente y a fortalecer el corazón y los vasos sanguíneos.

Considera los síntomas del estadio 2:

  • Somnolencia, fatiga, dolores musculares.
  • A veces se producen náuseas y heces molestas.
  • El dolor en la cabeza es como una fuerte pulsación en la zona de la frente o en la parte posterior de la cabeza.
  • Aumento de la sudoración.
  • Deterioro de la visión.
  • Trastorno de la coordinación del movimiento.

Hipertensión de grado 3: síntomas y tratamiento

La hipertensión en estadio 3, sin tratamiento, pone en peligro la vida y puede ser mortal. Es la forma más grave de hipertensión, ya que se asocia a enfermedades crónicas preexistentes (como la insuficiencia cardíaca y renal, la nefropatía diabética, la angina de pecho), así como a infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares que ya han «sobrevivido» en el pasado. En esta fase, la presión arterial se eleva por encima de 180-120 mmHg durante un ataque. El paciente debe ser ingresado en el hospital. En los pacientes con hipertensión en estadio 3, la presión arterial no suele aliviarse del todo y se considera que una presión arterial de 130-100 mmHg es una presión de trabajo.

Hablemos de los síntomas y el tratamiento del estadio 3:

  • Los pacientes suelen tener una arritmia grave -un ritmo cardíaco anormal- durante un ataque.
  • Se caracteriza por un deterioro de la visión.
  • Puede haber un deterioro del habla.
  • Con las convulsiones, es difícil moverse de forma independiente sin ayuda.

Probables causas de la enfermedad

No hay una respuesta única a la pregunta de qué causa la hipertensión. Más bien, es habitual hablar de los factores que provocan esta reacción fisiológica del cuerpo.

Oficialmente, el Ministerio de Sanidad se refiere a ellos como:

  • Edad superior a 55 años para los hombres y 65 para las mujeres (aunque en la práctica la hipertensión se hace notar mucho antes);
  • Fumar;
  • Herencia (aquí es donde la hipertensión puede manifestarse antes);
  • Estar diagnosticado de diabetes mellitus o enfermedad renal;
  • Aumento del colesterol en sangre;
  • Tener sobrepeso (obesidad);
  • Un estilo de vida sedentario;
  • Una dieta inadecuada y «pobre» (y especialmente una deficiencia de los micronutrientes esenciales para la salud del corazón, el potasio y el magnesio).

Deficiencia de potasio y magnesio en la hipertensión

Potasio – es un elemento básico en cada una de nuestras células. Regula el equilibrio agua-sal, participa en la producción de insulina, conduce los impulsos nerviosos a los músculos, ayuda a producir energía y a sintetizar proteínas e hidratos de carbono. El potasio es vital para el funcionamiento estable de nuestro corazón: ayuda a fortalecer el músculo cardíaco y a normalizar el ritmo cardíaco.

Magnesio – es el segundo elemento más importante de nuestras células. Aumenta la elasticidad de los vasos sanguíneos, reduce la presión arterial y los niveles de colesterol, y ayuda a nuestro cuerpo a hacer frente al estrés.

Una característica importante del potasio y el magnesio es que se absorben bien exactamente juntos, y ambos desempeñan un gran papel en el buen funcionamiento de nuestro corazón.

Pero, por desgracia, la carencia de potasio y magnesio en el mundo moderno no es en absoluto infrecuente. El hecho es que nuestro cuerpo no absorbe más del 35% de potasio y magnesio con el agua y los alimentos. Para cubrir nuestras necesidades diarias de estos micronutrientes, necesitamos comer entre 7 y 10 raciones de hierbas y verduras frescas cada día. Pero, ¿es realmente posible, dados los cortos veranos de Rusia? Como resultado, incluso las personas sanas suelen tener una ingesta diaria de potasio y magnesio muy por debajo de los niveles recomendados. Qué decir de los hipertensos y de los enfermos cardíacos de larga duración, cuyo organismo requiere dosis más altas y terapéuticas de estos microelementos.

Las deficiencias de potasio y magnesio reducen significativamente la eficacia del tratamiento de esta enfermedad y aumentan el riesgo de que se produzcan efectos indeseables al tomar fármacos hipotensores.

La deficiencia de potasio y magnesio puede detectarse mediante análisis de sangre de los niveles de estos electrolitos. Sin embargo, debido al uso poco frecuente de esta herramienta en la práctica clínica, incluso la deficiencia grave de potasio y magnesio en la mayoría de los pacientes suele pasar desapercibida.

Cómo normalizar los niveles de potasio y magnesio

Por supuesto, uno de los primeros pasos para remediar las deficiencias de potasio y magnesio son los ajustes dietéticos. Incluso se ha desarrollado una dieta especial (llamada DASH – Diet Approach to Stop Hypertension), rica en potasio y magnesio, para los hipertensos. La experiencia práctica ha demostrado, sin embargo, que seguir esta dieta (especialmente en Rusia) es bastante difícil: no es conveniente, es cara y apenas se encuentran alimentos vegetales frescos (ricos en potasio y magnesio). Por tanto, este enfoque es bastante bueno para la prevención temprana de las enfermedades cardiovasculares. Especialmente en personas que corren riesgo debido a una dieta y un estilo de vida deficientes.

Y a los que ya se han encontrado con la enfermedad, se les prescriben medicamentos especiales que contienen dosis exactamente terapéuticas (de potasio y magnesio).

Los hipertensos que toman diuréticos están en un grupo de riesgo especial. El hecho es que los diuréticos, cuando se toman durante mucho tiempo, eliminan activamente el potasio y el magnesio del cuerpo, lo que puede provocar graves complicaciones: por ejemplo, un aumento del colesterol «malo» o (aún peor) un fuerte aumento de los niveles de azúcar en sangre y, por tanto, el riesgo de desarrollar diabetes mellitus. ¡El azúcar puede subir ya en una semana después de tomar los diuréticos! Y esto es bastante común. Es fácil de explicar: la carencia de potasio dificulta la liberación de insulina en el torrente sanguíneo, reduciendo su eficacia. De hecho, la deficiencia de potasio puede provocar una deficiencia de insulina.

Cómo elegir un suplemento de potasio y magnesio para la hipertensión

Hay dos cosas principales que hay que tener en cuenta al elegir un suplemento de potasio y magnesio.

  1. Tanto el potasio como el magnesio deben estar presentes en una tablet, ya que el funcionamiento de estas sustancias en nuestro organismo está interrelacionado: la deficiencia de una suele ir acompañada de la de la otra.
  2. Una forma de «asparaginato de potasio y magnesio». El ácido aspártico aumenta la entrada de micronutrientes en la célula y potencia su eficacia terapéutica en dosis equilibradas.

El asparaginato de potasio y magnesio se utiliza activamente en la práctica médica desde 1960.

Y uno de los preparados de asparaginato de potasio más conocidos es el Panangin®.

Panangin® contiene potasio y magnesio en una forma fácilmente absorbible. Protege el corazón y los vasos sanguíneos, tiene un efecto positivo sobre la función hepática, normaliza la presión arterial y reduce el riesgo de arritmias.

Cuando se prescribe al mismo tiempo que los fármacos hipotensores, el Panangin® puede aumentar la eficacia del tratamiento: conseguir una disminución adicional de la presión arterial, fortalecer el músculo cardíaco (prevención adicional del infarto), igualar el ritmo cardíaco, aumentar la elasticidad vascular (prevención adicional del infarto), minimizar los efectos de la medicación para disminuir la presión arterial (como la elevación de los niveles de azúcar, colesterol, etc.).

La duración del tratamiento la determina el médico y suele ser de tres a cuatro semanas.

Es importante que toda persona hipertensa recuerde que el enfoque del tratamiento de la hipertensión debe ser necesariamente integral: no sólo hay que aliviar los síntomas (bajando la tensión arterial con fármacos hipotensores), sino que también hay que nutrir y fortalecer el músculo cardíaco.

Panangin® – es una dieta regular que es vital para el corazón de toda persona hipertensa para mantener la hipertensión «a raya».

Advertencia. La información contenida en este artículo es meramente informativa. No está concebido como un tratamiento de autotratamiento. Sólo un médico cualificado puede hacer un diagnóstico y formular recomendaciones de tratamiento basadas en las características individuales de cada paciente.

¿Has encontrado un error en el texto? Márcalo, pulsa Ctrl + Enter y lo corregiremos.

Díselo a tus amigos: