Efectos secundarios de la anestesia

Efectos secundarios de la anestesia.

La anestesia es una parte importante del mundo médico. Se utiliza antes de procedimientos o cirugías importantes para dormir a los pacientes con el fin de reducir el dolor y otros efectos secundarios asociados a los procedimientos quirúrgicos. Aunque la anestesia es útil en muchos aspectos, tiene varios efectos secundarios que pueden cambiar la forma de prepararse para los procedimientos que implican anestesia.

Náuseas o vómitos

Los dos mayores efectos secundarios se combinan entre sí. Este efecto secundario de la anestesia puede comenzar unas horas o incluso unos días después del procedimiento quirúrgico. El tipo de cirugía, la medicación o incluso el exceso de movimiento pueden provocar estas náuseas o vómitos. Sin embargo, no todo el mundo experimenta estos dos efectos secundarios tras la anestesia.

La forma de prevenir este efecto secundario de la anestesia es evitar comer y beber antes del procedimiento y evitar la comida pesada durante varias horas después del procedimiento.

Dolor de cabeza

Este efecto secundario de la anestesia suele ser más notorio tras la sedación intravenosa. Cuando el líquido cefalorraquídeo se escapa durante la administración de un anestésico regional, similar al bloqueo espinal o a la anestesia epidural, puede provocar un fuerte dolor de cabeza en el paciente. Esto puede ocurrir pocos días después de que se haya completado el procedimiento.

Los dolores de cabeza acabarán desapareciendo después de la anestesia, pero hasta entonces puedes hablar con tu médico sobre los analgésicos para el dolor de cabeza.

Hematoma

Un efecto secundario más común de la anestesia intravenosa es el hematoma. Algunas personas pueden entender mejor este efecto secundario como un hematoma. Suele producirse por una hemorragia bajo la piel en el lugar donde se ha inyectado el goteo anestésico. Algunas personas se magullan con más facilidad que otras, lo que puede dar lugar a un hematoma más oscuro y púrpura tras la retirada del goteo.

El hematoma suele desaparecer por sí solo en unos días o semanas, como cualquier otro hematoma, pero si permanece más tiempo del habitual, es aconsejable hablar con el médico sobre el hematoma y su causa.

Dolor muscular

Este efecto secundario de la anestesia es habitual con la anestesia general, ya que el fármaco y varios medicamentos actúan conjuntamente para relajar los músculos antes y durante la operación. Cuando el procedimiento se ha completado y el cuerpo se despierta, los músculos pueden sentir un ligero dolor mientras los músculos comienzan a trabajar correctamente de nuevo. Este dolor se debe principalmente a que los músculos permanecen inmóviles y relajados durante tanto tiempo, pero no es un efecto secundario grave de la anestesia.

Si el dolor muscular continúa varios días después de la operación, debe consultar el problema con su médico.

Delirio postoperatorio

Cuando una persona recupera la conciencia después de una intervención con anestesia general y se produce un delirio, la confusión se denomina delirio postoperatorio, y este efecto secundario de la anestesia es más frecuente en pacientes de edad avanzada.

Normalmente, la confusión aparece y desaparece en pocos días. Un lugar desconocido, como un hospital, también puede empeorar los síntomas, pero rodear al paciente de objetos familiares puede ayudar a controlar la confusión.

Hipertermia maligna

Se trata de un efecto secundario grave que es consecuencia directa de la anestesia general y que puede producirse durante la cirugía. Suele manifestarse con fiebre rápida combinada con contracciones musculares, y es grave.

Las personas con antecedentes de hipertermia maligna o insolación deben informar a su médico o anestesista antes de la intervención. Si le preocupa este efecto secundario antes de someterse a la intervención, siempre puede comentar sus preocupaciones con su médico antes del procedimiento.

Neumotórax

Otro efecto secundario grave de la anestesia intravenosa es el neumotórax. Este efecto es el resultado directo de inyectar la anestesia demasiado cerca de los pulmones. Si la vía intravenosa perfora los pulmones, puede provocar su colapso, lo que requiere la inserción de un tubo torácico para rellenar el pulmón.

Se trata de un efecto secundario grave que puede poner en peligro la vida si no se trata con la suficiente rapidez. Hablar de esta posibilidad con el médico y el anestesista antes de la intervención es una buena manera de discutir sus opciones.

Advertencia. La información contenida en este artículo es meramente informativa. No está concebido como un tratamiento de autotratamiento. Sólo un médico cualificado puede hacer un diagnóstico y formular recomendaciones de tratamiento basadas en las características individuales de cada paciente.

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