¿Cómo tratar a un niño berrinchudo?

¿Cómo tratar a un niño berrinchudo? Cuando un niño comienza a hacer un berrinche, es importante tener en cuenta algunas consideraciones, como por ejemplo: saber distinguir reconocer el por qué de esa actitud. De hecho, poder estar del lado del niño, ayudará a entender y evaluar el comportamiento del pequeño.

Teniendo en cuenta esto, es importante tener mucho tacto en cuanto a tratar a un niño que está presentando un momento de berrinche. Además, es ideal no reprenderlo, ya que puede tratarse de una molestia que necesariamente, debemos prestar atención, aunque tampoco hay que darle la importancia que no amerita el momento de malestar.

Tranquiliza al niño sin juzgarlo

Poder decirle al niño que lo que siente está bien y que tiene razón en sentirse así, es una forma de hacer que se calme, ya que se le da la confianza de identificar junto a él, el motivo de la molestia. Por ejemplo, si el niño se encuentra haciendo un berrinche porque se encuentra en un lugar donde no quiere estar, lo recomendable es decirle que tiene razón y que es entendible su molestia.

Además, es importante manifestarle que el lugar donde se encuentra es transitorio, y que pronto podrá estar en un lugar más agradable, pero es aquí donde entra la clave, ya que se debe ofrecer una ventaja o premio.

Para ello, se le puede indicar que, al momento de salir de ese lugar, podrá regresar a casa a descansar, donde le estará esperando un helado o alguna otra recompensa, pero solo si se calma y pueda esperar en tranquilidad.

Reflejos e identificación

Si tu hijo tiene berrinches, ¿tú también los tienes? Generalmente, los niños absorben las conductas y comportamiento de los padres, es por ello que, muchas de las actitudes que van demostrando, nacen desde la imitación. Si lo que se busca es enseñarle que el berrinche no es apropiado, entonces se debe demostrar un comportamiento diferente delante de él.

Analiza tus conductas y la forma en la que diriges al niño, de manera que puedas interactuar con él sin que haya una disputa. No es necesaria la confrontación, antes bien, es importante tener en cuenta que, lo aprendido por él, en gran medida viene de observarte.

Muéstrale que hay una forma mejor de reaccionar

Antes de juzgarlo o reprender su comportamiento, enséñale que hay otra manera de afrontar el enojo y que puede solucionar esa situación si trabaja en su comportamiento, además de ver con mayor claridad, el panorama de la situación.

Muéstrale al niño que, calmarse también ayuda a salir de esa situación conflictiva que no le gusta. Enséñale que todo tiene solución y que todo va a estar bien.

No a la violencia

La violencia no debe ser la respuesta en ningún momento. Si el niño se encuentra en un cuadro de berrinche, ten en cuenta lo siguiente:

  • Trata de calmar la situación
  • No le grites, ya que puede ser la misma respuesta a su reacción
  • Evita el maltrato.
  • Dile que te hable sobre lo que siente
  • Ponte en su lugar
  • Entiende su enojo, pero muéstrale que desde la calma puede solucionar todo.