Cómo saber si te duelen los riñones

Cómo saber si te duelen los riñones.

El dolor de tirones y de la parte baja de la espalda no es la única manifestación de los problemas del sistema urinario. Las enfermedades renales afectan a todo el cuerpo, ya que es el principal órgano de filtración que elimina las toxinas y los productos de descomposición peligrosos. Si este proceso se interrumpe, la persona puede llegar a experimentar insomnio o deterioro de la memoria.

Fatiga constante y escalofríos con la enfermedad renal

Cuando este órgano es muy deficiente, las toxinas y otras sustancias nocivas no se eliminan completamente. Se acumulan en la sangre, se extienden por el cuerpo y crean una leve intoxicación. Esto provoca fatiga y pesadez en las extremidades. La persona carece de energía incluso para realizar tareas sencillas.

El estado empeora si la enfermedad renal ha desencadenado el desarrollo de la anemia. Esto se debe a una disminución del número de glóbulos rojos, que son los que transportan el oxígeno. Los tejidos (especialmente los músculos y el cerebro) empiezan a sufrir una deficiencia de oxígeno y se desarrolla una fatiga crónica. La anemia puede provocar escalofríos. La persona siente frío, incluso cuando está en una habitación caliente, y la temperatura corporal sube a 37,5.

Falta de aire tras un pequeño esfuerzo

Este síntoma es muy similar a un signo de enfermedad cardíaca, por lo que debe considerarse junto con otros. La disnea con problemas renales puede deberse a la acumulación de líquido en los pulmones porque se excreta mal. Otra causa es la anemia, que provoca la falta de oxígeno en todos los tejidos. Si experimentas disnea a diario, acude a tu médico.

Mareos y debilidad

La causa de estas afecciones es también la anemia. Pueden producirse tras un esfuerzo: caminar rápido, levantar pesos, limpiar y otras actividades cotidianas. En la enfermedad renal avanzada, la persona se siente débil todo el tiempo. Se siente roto, como si su presión sanguínea hubiera bajado demasiado, y no puede moverse a un ritmo rápido.

Problemas de memoria y concentración

El deterioro del cerebro es un síntoma frecuente de la enfermedad renal causada por la intoxicación grave y la anemia. No recibe oxígeno, por lo que no puede funcionar con todo su potencial. Al principio, la persona empieza a experimentar problemas de rendimiento: no se concentra en las tareas, tarda mucho en leer un texto. Después, hay dificultades para procesar y recordar la información.

Una sensación de picor en todo el cuerpo

Esto ya es un síntoma de un daño renal grave que ha provocado alteraciones en el metabolismo mineral. La sequedad de la piel, la descamación y el intenso picor en toda la superficie sin zonas visibles de irritación se producen cuando se altera el equilibrio de las sustancias beneficiosas en la sangre. Los médicos atribuyen este síntoma a una infección renal crónica y a la obstrucción de los vasos renales. La diabetes mellitus puede empeorar el picor al impedir la excreción de los productos de desecho metabólicos.

Hinchazón de las extremidades

Es un signo muy llamativo de enfermedad renal asociada a una mala filtración y a la retención de líquidos. Junto con ello, las sales de sodio se acumulan en el cuerpo, causando hinchazón. Las primeras afectadas son las piernas, especialmente los tobillos. Sigue la hinchazón de los brazos. El edema no sólo indica una enfermedad renal, sino también una grave alteración cardíaca, hepática y linfática. No tardes en acudir a un médico para que te diagnostique.

Cara hinchada

Una persona puede encontrarse con esta afección incluso en las primeras fases de la enfermedad renal, porque la función de excreción de líquidos se interrumpe primero. Las mujeres se ven afectadas con más frecuencia por la hinchazón facial en forma de bolsas bajo los ojos. Este síntoma también puede combinarse con una pérdida de peso inexplicable.

Sabor metálico en la boca

La intoxicación grave por productos de la descomposición conduce a esto cuando la insuficiencia renal se vuelve crónica. Algunas personas notan que el sabor metálico en la boca les impide comer carne y otras proteínas animales, y pierden el apetito y el peso. Estos síntomas de enfermedad renal son un motivo para acudir al médico con urgencia.

Olor a amoníaco en el aliento

Un signo muy característico de la enfermedad renal, que se asocia a una acumulación activa de productos de descomposición en la sangre y a procesos metabólicos alterados. A muchas personas este olor les recuerda al del pescado o al de la orina. Presta atención a este síntoma si va acompañado de una fuerte hinchazón y dolor en la región lumbar. Los médicos mencionan que el olor a amoníaco puede indicar nefrosis (daño en los túbulos) e insuficiencia renal crónica.

Malestar intestinal y dolor de estómago

No es un síntoma «clásico» de problemas en el sistema urinario, por lo que conviene tratar primero los órganos digestivos. Si la terapia no hace nada, hay que revisar los riñones. Los riñones pueden provocar náuseas, vómitos, diarrea, dolores de estómago debido a la acumulación de productos de descomposición e intoxicación. Esto se combina a menudo con la pérdida de apetito.

Aumento de las ganas de orinar

Este síntoma se da en la cistitis (inflamación de la vejiga) y en la enfermedad de la próstata en los hombres, por lo que debe evaluarse junto con otros signos. Con los trastornos renales (daños en el filtro), las ganas frecuentes de orinar empiezan a molestar incluso por la noche. El proceso en sí puede producirse con dificultad y con una sensación de presión en el bajo vientre.

Orina espumosa

La aparición de un gran número de burbujas es un síntoma de aumento de los niveles de proteínas. Se observa con la inflamación del riñón debido a la infección, la hipotermia y la formación de quistes. Cuanto más densa sea la espuma y peor sea la secreción, mayor será el nivel de proteínas y más grave será la enfermedad. Con menos frecuencia, este síntoma no apunta a un problema renal, sino a una inflamación de la vejiga o a enfermedades de la sangre. Debes acudir a un médico urgentemente para que te diagnostique.

Cambio en el color de la orina

En la enfermedad renal, la orina se oscurece hasta adquirir un color marrón o rojo, puede tener un olor desagradable y volverse turbia. Esto ocurre si se desarrolla una infección, crece un tumor o el sistema de filtración se ve gravemente comprometido. Con la inflamación purulenta, la orina será de color blanco lechoso. Los procesos congestivos dan lugar a un tinte verdoso. A veces una persona puede ver sangre en la orina en forma de coágulos o manchas borrosas.

Problemas con el sueño

Debido a la constante acumulación de toxinas en la sangre, el sistema nervioso empieza a funcionar peor y es difícil relajarse. La persona tiene dificultades para conciliar el sueño y puede desarrollar insomnio. También puede producirse apnea del sueño, es decir, la interrupción de la respiración por la noche. Este estado dura de unos segundos a un minuto y suele estar causado por un aumento de la presión arterial. La situación empeora si a la enfermedad renal se añade la obesidad.

Espasmos y calambres musculares

Esta condición es el resultado de un equilibrio electrolítico desequilibrado. A menudo, los niveles bajos de calcio, la deficiencia de magnesio y el aumento de fósforo provocan calambres. Cuanto más grave sea el daño renal, más frecuentes serán los calambres. En las primeras etapas sólo se producen cuando los músculos están bajo tensión, más tarde se producen en reposo y causan dolor.

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