Cómo deshacerse de la distonía vascular

Cómo deshacerse de la distonía vascular.

La distonía vegetovascular es una enfermedad del sistema nervioso autónomo. Afecta al funcionamiento de los órganos internos, sobre todo a los sistemas respiratorio, metabólico, digestivo y transpiratorio, y suele ir acompañada de problemas emocionales. La actividad del sistema nervioso autónomo no depende de la voluntad de la persona.

Anatómica y funcionalmente, el sistema nervioso autónomo se divide en simpático, parasimpático y metasimpático. El sistema nervioso simpático mejora el metabolismo, aumenta la excitabilidad de la mayoría de los tejidos y moviliza las fuerzas del cuerpo para una actividad vigorosa. El sistema parasimpático promueve la restauración de las reservas de energía gastadas, regula el trabajo del cuerpo durante el sueño. El sistema metasimpático se comunica entre los órganos internos, evitando el cerebro. Es el desequilibrio y la desregulación de estas partes del sistema nervioso autónomo lo que conduce al SII.

Una persona diagnosticada de SII suele tener una mala calidad de vida.

Para darte un ejemplo, aquí tienes algunas de las quejas más comunes de las personas con SII:

  • mareos
  • Sentirse mal después de comer
  • palpitaciones repentinas
  • dolor de corazón
  • sensación de opresión en la zona del pecho
  • Falta de aire
  • sudoración en forma de sofocos o sudores fríos
  • mala termorregulación
  • manos y pies fríos
  • insomnio
  • fatiga rápida
  • Problemas de concentración
  • debilidad
  • apatía
  • cambios de humor incontrolables
  • lagrimeo
  • Ataques de pánico.

Como puedes ver, la lista es impresionante, y éstas no son todas las manifestaciones de esta insidiosa enfermedad. ¿Por qué es insidioso? Porque es muy difícil de diagnosticar. La trayectoria clásica de una persona con CI consiste en un sinfín de visitas a los médicos, a los que acuden un gran número de especialistas que examinan al paciente sin encontrar anomalías aparentes en la fisiología. Sin embargo, esto no significa que la persona esté fingiendo su horrible bienestar: está realmente mal, y es aún peor porque muchas personas, incluida su familia, le consideran un fingidor y le aconsejan que «deje de fantasear».

Finalmente, cuando han pasado todos los médicos imaginables e inimaginables, se le diagnostica al paciente una distonía vegetovascular. La siguiente cuestión es qué hacer al respecto y cómo vivir con ello.

Hay muchas opiniones en la red sobre el TTM, y algunas de ellas lo califican de «enfermedad inexistente» y desvalorizan aún más los sufrimientos del paciente. ¿Cómo es posible que una persona piense: no hay enfermedad, pero sigo sintiéndome mal?

Pues bien, el SII existe. Lo que ocurre es que no se han descubierto las razones para ello.

Sin embargo, hay muchas personas que han aprendido a convivir con la enfermedad y llevan una vida prácticamente normal sin tener en cuenta las manifestaciones de la distonía.

Formas de afrontar los síntomas del SII

Dormir

Para empezar, vale la pena revisar tu rutina diaria.

Tienes que acostumbrar a tu cuerpo a levantarse y acostarse a la misma hora. Debes dormir al menos ocho horas por noche.

¿Pero qué pasa con el insomnio? El insomnio causado por el insomnio puede tratarse dando paseos nocturnos al aire libre, ventilando la habitación antes de acostarse (¡obligatorio!), haciendo yoga y, curiosamente, haciendo estiramientos. Entre las opciones de medicación están las pastillas de melatonina, que son suaves y efectivas y, sobre todo, los somníferos de venta libre.

Otro consejo del oficio es dormir con una almohadilla térmica caliente. La persona clásica con SII suele tener los pies fríos, lo que le provoca malestar y le dificulta conciliar el sueño.

Hay una solución: ponte calcetines suaves y ponte una almohadilla caliente en los pies (si no hay almohadilla, no hay problema, sustitúyela por una botella de cristal con agua caliente, pero asegúrate de que se cierra bien). Si te gusta dormir de lado, pon una pequeña almohada entre las piernas a la altura de las rodillas para ayudarte a conciliar el sueño.

Nutrición

Una persona con síndrome del intestino irritable debe controlar su dieta con mucho cuidado.

Para reducir las molestias después de la comida, conviene eliminar los «alimentos pesados» de la dieta, o al menos minimizar su presencia en la mesa.

Estos alimentos incluyen las carnes grasas, las aves de corral y el pescado (cerdo, pato, pescado graso, etc.)

No se recomiendan los alimentos muy fritos, los productos horneados con levadura y la pasta. Es mejor elegir el trigo sarraceno, el arroz u otros tipos de cereales como guarnición.

Lo que es bueno: pescado magro o rojo, verduras, aves blancas. Pueden ser abadejo, merluza, aguacate, tomates, pepinos, todo tipo de coles, remolacha, carne de pollo, pavo.

De las bebidas es óptimo beber agua pura, té verde débil, compotas y zumos.

Deporte

«Ay, ¿qué clase de deporte es si a veces cuesta levantar el brazo?» – Muchas personas que padecen el síndrome del intestino irritable dicen que cuando se trata de actividad física.

Pero el truco está en encontrar el ejercicio adecuado que no haga daño, sino que mejore la salud y el bienestar.

Lo primero que se puede aconsejar a una persona con distonía vascular es el ciclismo. Debe ser un «paseo» pausado que se convierta en un hábito. Por ejemplo, pon un punto en tu agenda: por la tarde, de 7 a 8, voy en bicicleta. Elige parques tranquilos con carriles para bicicletas, paseos tranquilos o paseos por caminos forestales. Estas actividades te ayudarán a poner en orden tus músculos, tus nervios y tus pensamientos. En las estaciones más frías, debes sustituir la bicicleta por el paseo o comprar esquís y, finalmente, aprender a montarlos.

También será útil una visita a una piscina o a un centro de fitness. La mejor opción es comprar un abono a un centro deportivo y hacerlo regularmente.

Para fortalecer tu cuerpo sin salir de casa, hazte con una colchoneta de ejercicios especial y suave, busca clases de estiramiento en Internet o elige un conjunto de ejercicios adecuado que puedas hacer en las condiciones de tu casa o piso. Por cierto, a muchas chicas les gusta el fitball.

Otro matiz importante: vigila tu postura. No te dejes encorvar o acalambrar. Asegúrate de incorporar un entrenamiento de la parte superior de la espalda en tu horario de trabajo, es una «cabecera» directa. Evita la rigidez en la espalda, sobre todo en la región cervical; esto puede provocar la constricción de los vasos sanguíneos y, en consecuencia, el deterioro de la circulación sanguínea en la cabeza.

Ansiedad y AF

Uno de los principales problemas de los enfermos de SII es el malestar psicológico frecuente o persistente. Este es un tema en el que entraremos un poco más en detalle.

A menudo se puede leer en diversas fuentes que la IUF surge debido a problemas psicológicos y hay algo de verdad en ello. No está del todo claro si la CIE es una consecuencia o una causa de los problemas psicológicos, y probablemente sea el caso de cada persona individualmente.

¡Sin embargo! La psique de la persona con DSI está constantemente estresada, de lo que surge el estrés fisiológico, que acaba provocando disfunciones en el cuerpo. Los estados en los que el estado mental afecta directamente a la fisiología de la persona se llaman «psicosomáticos». Hay un dicho popular que no es de extrañar: «todas las enfermedades empiezan por los nervios», y hay algo de verdad en este dicho. En general, las personas con DHI tienen un alto nivel de ansiedad, y suelen ser ansiosas y sociofóbicas.

La manifestación más aterradora de la SVD para el paciente son los ataques de pánico, o PA para abreviar. Es un trastorno que se produce de forma repentina y se caracteriza sobre todo por la ansiedad sin motivo, el miedo, las palpitaciones del corazón y la falta de aliento. La principal diferencia entre un ataque de pánico y otros trastornos similares es que, durante un ataque de pánico, la persona entra en pánico y cree que está a punto de morir. La creencia en esto es tan grande que algunas personas empiezan a redactar testamentos, a despedirse de sus seres queridos y a marcar sin cesar el número de emergencias. Conviene señalar que no se trata de fantasías ni de «dar cuerda». El paciente en estos momentos siente claramente que está a punto de morir. La duración de la AP varía por término medio de 15 a 30 minutos, tras lo cual la afección desaparece hasta el siguiente ataque.

La psicoterapia y la medicación pueden ayudar a combatir los ataques de pánico.

Existen «remedios caseros» más sencillos; a algunas personas, por ejemplo, les resulta útil hacer frente a un ataque de pánico con falta de aire inspirando y espirando fuertemente en una bolsa de papel. Algunas personas utilizan duchas de contraste, mientras que otras esperan habitualmente la afección escondiéndose en un rincón y sufriendo el horror en silencio.

Conclusiones

Como ya se ha dicho, la distonía vascular es una enfermedad peculiar, es como un fantasma. Los exámenes no muestran ninguna anomalía grave, pero la persona se siente mal todo el tiempo. Los médicos suelen recetar medicamentos. Pero no olvides que siempre debes cuidar tu salud. Come bien, duerme lo suficiente, no te quedes sentado entre cuatro paredes: añade a tu vida deporte y aire fresco. Bebe tés calmantes, acude a un neurólogo y no tengas miedo de acudir a un especialista psicológico, ya sea un psicoterapeuta o un psiquiatra. No hay nada malo en ello. Como decía Carlson, es importante «estar tranquilo y sólo tranquilo». Desarrollar el zen interior es difícil, pero será el primer paso en tu lucha contra el SII.

¡Atención! La información contenida en este artículo es meramente informativa. No pretende ser un llamamiento al autotratamiento. Sólo un médico cualificado puede hacer un diagnóstico y formular recomendaciones de tratamiento basadas en las características individuales de cada paciente.

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