Causas del dolor muscular en el cuerpo, brazos y piernas

Causas del dolor muscular en el cuerpo, brazos y piernas.

Todo el mundo ha experimentado molestias, rigidez de movimiento al menos una vez en su vida. El dolor muscular se llama mialgia. Su intensidad varía de leve a muy grave. El tejido muscular se encuentra en casi todo el cuerpo, por lo que el dolor puede sentirse en cualquier parte. Hay muchas razones para esta condición, algunas de ellas indicativas de problemas de salud.

Infecciones

La gripe, la infección bacteriana, la poliomielitis o incluso el resfriado común pueden provocar dolor muscular. Esto se debe a los efectos de los gérmenes en el cuerpo. Entran en la sangre y en la linfa, perturbando todos los sistemas por el camino. Los receptores del dolor reaccionan a la invasión y envían señales al cerebro. Además de las molestias musculares, aparecen dolores articulares y fiebre.

Fibromialgia

Muchas mujeres desarrollan una lesión compleja de tejidos blandos después de los 50 años. Se llama fibromialgia. El grupo de riesgo está formado por personas con trastornos del sueño. Los espasmos musculares y el dolor son los más evidentes, pero no son el único problema de la enfermedad. Otros son el deterioro de la memoria, la depresión y la meteorragia. El tratamiento está dirigido a eliminar los síntomas e incluye medicación y técnicas de relajación.

Enfermedades autoinmunes

Cuando se producen ciertas disfunciones, el cuerpo, por razones desconocidas, empieza a reaccionar de forma inadecuada con sus propios tejidos. Como resultado, todos los sistemas se vuelven disfuncionales. Estas enfermedades se consideran enfermedades autoinmunes. Entre ellos están la polimiositis, el lupus, la miastenia gravis y la artritis reumatoide. Sus manifestaciones incluyen dolores musculares y articulares. No hay cura para estas enfermedades y el tratamiento está dirigido a aliviarlas.

Síndrome de fatiga crónica

Si te duelen todos los músculos del cuerpo sin motivo, tienes insomnio y fallos de memoria, pide una cita con un psicoterapeuta. Es un signo claro del síndrome de fatiga crónica, que está causado por un estilo de vida acelerado. La causa es el estrés y la falta de descanso. Es un trastorno psicológico que también causa dolor muscular.

Envenenamiento

Cuando las sustancias tóxicas entran en el cuerpo, empiezan a propagarse con el torrente sanguíneo por todos los sistemas y tejidos. Las causas habituales de intoxicación son los alimentos de mala calidad, los medicamentos y las sustancias tóxicas. Un sistema inmunitario fuerte puede hacerles frente rápidamente. Si el sistema inmunitario está debilitado o la intoxicación va acompañada de una infección, se producen dolores y molestias corporales.

Problemas de tiroides

Una de las afecciones en las que te duelen los músculos del brazo sin motivo es el hipotiroidismo. Es un trastorno en la producción de hormonas tiroideas. Los principales síntomas son la debilidad en los brazos, la hinchazón de la cara y la pérdida de cabello. En las formas graves, puede producirse una inflamación de la laringe, que da lugar a músculos del cuello hinchados y dolorosos. Esta situación requiere un tratamiento hormonal urgente.

Deficiencia de potasio

Los minerales son esenciales para la contracción muscular completa. El potasio se considera el principal. Cuando este elemento es deficiente, todo tipo de músculos se debilitan y su tono disminuye. La hipocalemia se acompaña de calambres, somnolencia y estreñimiento. En los casos graves, todo el cuerpo tiene dolor y sed. En las fases iniciales, el médico prescribe preparados de potasio, y en las fases posteriores se administran preparados de potasio intravenosos.

Picadura de garrapata

La enfermedad de Lyme y la fiebre manchada son enfermedades infecciosas peligrosas. Los llevan las garrapatas. Tras una picadura, aparecen síntomas similares a los de la gripe. A menudo incluyen escalofríos, náuseas y erupciones cutáneas. Estas enfermedades también son la razón por la que te duelen los músculos. Los dolores y molestias comienzan al inicio de la enfermedad. Se acompaña de debilidad y fatiga. Si aparecen estos síntomas, debes acudir al médico inmediatamente.

Trauma

La causa más común y comprensible del dolor muscular es la lesión muscular. En este caso no hay dudas sobre el diagnóstico. El tratamiento se prescribe según el tipo de lesión. Con un esguince leve, el dolor desaparece por sí solo al cabo de 2-3 días. Las fascias o los desgarros musculares pueden ir acompañados de una luxación de la articulación, por lo que hay que aplicar un yeso.

Anomalías cardiovasculares

Obstrucción de las venas que llevan la sangre a los músculos, lo que provoca una reducción de su contractilidad. La causa más frecuente es la aterosclerosis. Es el depósito de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos. En las primeras fases de la enfermedad, los problemas sólo se sienten durante la actividad física. Sin tratamiento, la aterosclerosis puede provocar claudicación, así que consulta al médico inmediatamente si sientes dolor sin motivo.

Crepitación

Tras una actividad deportiva intensa, puede aparecer dolor en el grupo muscular (piernas, brazos, pecho) implicado en el entrenamiento. Esto se debe a microdesgarros en las fibras del tejido conjuntivo. El dolor comienza entre 8 y 12 horas después de la actividad. Lo más frecuente es que se produzca tras una pausa en el entrenamiento o si la carga era muy pesada. Una vez que los músculos se han adaptado, la crepura se resuelve.

Polimialgia reumática

Cuando el sistema inmunitario está alterado, todos los grupos musculares pueden verse afectados a la vez. Esto se llama polimialgia reumática. Sus síntomas incluyen rigidez matutina y dolor en los hombros, las caderas, el cuello y otras partes del cuerpo. Se desconocen las causas de esta enfermedad, pero lo más probable es que sea hereditaria. El tratamiento de la polimialgia es a largo plazo (hasta 2 años) y consiste en tomar corticoides.

Diabetes

Las enfermedades sistémicas afectan a todos los órganos y tejidos. La diabetes mellitus es una de ellas. Los dolores musculares no son su síntoma más evidente. Se producen como una complicación de la enfermedad. Se cree que la causa de su desarrollo son los trastornos circulatorios debidos a un mal metabolismo. La mayoría de los pacientes se quejan de calambres en las piernas. El tratamiento consiste en controlar los niveles de insulina.

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