Causas del dolor de pecho al tragar

Causas del dolor de pecho al tragar.

Cuando la comida pasa por el esófago, puedes sentir molestias. El dolor torácico al tragar se produce por diversos motivos. Es probable que hayas masticado mal la comida o que hayas sentido los primeros síntomas de un resfriado. Asegúrate de averiguar por qué te duele el pecho al tragar, ya que esto también puede indicar una enfermedad grave.

Alergia alimentaria

Cuando no se toleran ciertos alimentos, se producen molestias en la garganta y el pecho. La alergia alimentaria es una afección peligrosa que puede causar inflamación de la garganta y, en casos graves, puede ser mortal. Una alergia alimentaria no va acompañada de fiebre alta y dolores corporales.

Sólo el contacto con el alérgeno provoca los síntomas, y si no está presente, los síntomas se alivian. Las reacciones alérgicas a los alimentos pueden ser leves (secreción nasal, picor, erupción cutánea), pero también pueden poner en peligro la vida (shock anafiláctico). Conocer qué alimentos provocan estos síntomas, saber cómo prestar primeros auxilios y tener antihistamínicos y glucocorticoides en el botiquín puede ayudar a prevenir accidentes.

Tomar la medicación

No es infrecuente que se produzca dolor al tragar mientras se toma la medicación. Este efecto secundario se produce cuando te tratas con medicamentos hormonales o antiinflamatorios (AINE). Los pacientes suelen quejarse de dolor en el pecho después de tomar Aspirina, Ibuprofeno, Doxiciclina y suplementos de hierro.

Su uso prolongado puede afectar negativamente al esófago. El espasmo muscular se produce al tragar. Puedes tener la sensación de que hay algo atascado en la garganta. Si estás tomando algún tratamiento y hay dolor en el pecho, acude a tu médico.

Espasmos esofágicos

Con las prisas, puedes tragar comida demasiado caliente o no masticada. Esto hace que los músculos lisos del esófago se lesionen, contrayéndose de forma ondulante para favorecer las grandes porciones de comida. Con el tiempo, el órgano deja de funcionar normalmente. Se produce un espasmo del esófago. Los síntomas incluyen dolor al tragar los alimentos y dificultad en el peristaltismo. Para deshacerte de la afección, tienes que regular tus hábitos alimentarios.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)

Cuando el interior del esófago se inflama, los médicos llaman a esta afección esofagitis. Su causa más común es la enfermedad por reflujo esofágico (ERGE). Se produce cuando el esófago se quema químicamente debido al reflujo de ácido. Como consecuencia del trastorno, los tejidos se inflaman. Se produce ardor de estómago, sabor amargo en la boca y dolor esofágico crónico.

La esofagitis suele ser un trastorno secundario derivado de la bulimia, la candidiasis esofágica, el alcoholismo, el cáncer digestivo y otras afecciones. El dolor con el reflujo es agudo y ardiente. Es peor después de las comidas y al acostarse. Para que los síntomas desaparezcan por completo, hay que encontrar la causa de la esofagitis y prescribir el tratamiento adecuado. La terapia puede durar varios meses. Si el sistema inmunitario está debilitado, la ERGE es más difícil de curar.

Perforación esofágica

Si hay dolor en el pecho al tragar la comida, puede haber una perforación, es decir, una ruptura de la integridad del canal alimentario. Una perforación del esófago también provoca vómitos con sangre, ardor intenso detrás del pecho, dificultad para respirar y signos de intoxicación. La rotura puede producirse por sí sola o como complicación de otras enfermedades (úlcera, cáncer, aneurisma de aorta, etc.). Si aparece alguno de estos síntomas, debes acudir al médico lo antes posible.

Infecciones fúngicas

El dolor de garganta está causado por la cándida. El hongo cándida está presente en todas las personas, pero con una inmunidad normal no se manifiesta. La candidiasis esofágica (muguet) se desarrolla cuando bajan las defensas del organismo. Esto ocurre después de un tratamiento antibiótico prolongado, una intervención quirúrgica y otros motivos. El grupo de riesgo incluye a las personas con diabetes y a las que viven con el VIH. Un tratamiento integral puede ayudar a eliminar el hongo patógeno.

Trastornos alimentarios

Este trastorno incluye condiciones como la bulimia, la anorexia nerviosa. Los síntomas van desde el rechazo total a comer hasta la gula. Comer en exceso puede provocar vómitos. Provoca esofagitis por reflujo. El paso del ácido gástrico por el esófago va acompañado de una sensación de ardor en el pecho y de un cuerpo extraño en la garganta. El tratamiento de un trastorno alimentario se basa en la psicoterapia.

Infecciones víricas

Otros parásitos intracelulares están presentes en la boca y el esófago. El virus del herpes simple (VPH) y el citomegalovirus (CMV) son comunes. Si el sistema inmunitario está sano, rara vez se propagan por el esófago. Cuando la protección es débil, las infecciones víricas provocan enfermedades gastrointestinales y trastornos cardiovasculares.

Cuando se activan, aparecen síntomas similares a los del resfriado: dolor de garganta, debilidad muscular, fiebre. Hay que descartar el herpes o el citomegalovirus para las infecciones respiratorias agudas y la gripe. El paciente debe consultar a un médico especialista en enfermedades infecciosas.

Cáncer de esófago

El dolor torácico puede ser provocado por el cáncer. Sientes molestias al tragar, ya que el tumor crece y el lumen se reduce. En este caso, debes acudir a tu médico lo antes posible. Algunas terapias contra el cáncer también provocan dolor al tragar alimentos. La irradiación craneal o la quimioterapia provocan una inflamación de la mucosa de la garganta, el esófago o la boca. Estos síntomas desaparecerán cuando termine el tratamiento.

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