Causas del dolor de mandíbula

Causas del dolor de mandíbula.

El hueso facial inferior es responsable de la masticación, el habla y la faringe, y las encías y los dientes están inextricablemente unidos a él. El dolor en la mandíbula se produce por razones que a menudo no son motivo de preocupación, pero las molestias pueden indicar un problema grave. Para evitar complicaciones, hay que identificar rápidamente el origen de las molestias.

Trauma

El dolor en la mandíbula suele estar causado por un golpe en el pómulo o la barbilla: como cualquier hueso, éste puede romperse o dislocarse. Los traumatismos se caracterizan por la presencia de hematomas, tejidos inflamados y dientes caídos.

Si no hay fractura o luxación, los analgésicos, que se pueden comprar en la farmacia, pueden ayudar a aliviar las molestias. Durante la recuperación, es necesario limitar la movilidad de los músculos de la mandíbula, por lo que sólo deberás comer alimentos líquidos. Si la boca no se abre y el dolor persiste incluso después de tomar la medicación, acude al médico.

Trastorno de la ATM

La mandíbula está unida al cráneo por la articulación temporomandibular. Actúa como una bisagra, proporcionando movilidad a la cara inferior. La articulación protege el cartílago, que puede dañarse por una lesión, artritis u otras enfermedades.

Síntomas de la disfunción de la ATM:

  • Sonido de chasquido al mover la boca;
  • dolor en la articulación de la mandíbula;
  • molestias alrededor de las orejas, del cuello;
  • mareos;
  • discapacidades visuales;
  • tinnitus.

Para aliviar las molestias, toma analgésicos, aplica hielo en la zona dolorida y haz ejercicios faciales para ayudar a fortalecer la articulación y los músculos. Si el caso es grave, será necesario operar.

Problemas dentales

La siguiente causa de dolor es un problema de mordida. Si es normal, los dientes superiores se superponen ligeramente a los inferiores. Si es al revés, la persona tiene dificultades para masticar y hablar. Una mordida incorrecta hace que la mandíbula deje de cumplir su función. Esto provoca desgaste, desgarro de los músculos de la articulación y síndrome de dolor. Esta afección requiere aparatos ortopédicos o cirugía.

Los dientes dolorosos también provocan molestias en la región de la mandíbula. Una mala higiene bucal, la herencia o una dieta poco saludable hacen que se acumule la placa. Esta placa está formada por bacterias que invaden la capa que hay debajo del esmalte. Esto conduce a la formación de caries en los dientes, lo que provoca dolor. También es característico de las muelas del juicio que han salido a través de las encías.

Recomendaciones:

  • Hazte revisiones periódicas con tu dentista para detectar los problemas enseguida.
  • Quita las muelas del juicio si te causan molestias.
  • Enjuágate la boca con agua tibia después de cada comida para eliminar los restos de comida.
  • Cepíllate los dientes por la mañana y por la noche.

Estrés

Algunas personas desarrollan malos hábitos debido a la ansiedad constante. Esto hace que la boca realice otras funciones, no muy útiles, además de las básicas. Estos hábitos incluyen el bruxismo, o rechinar los dientes. Cuando se aprietan con fuerza, se tensan los músculos, ligamentos y tendones que sostienen la mandíbula. El comportamiento anormal se acompaña de dolor bajo la barbilla o en los pómulos.

La causa del bruxismo es el estrés crónico. Cuando una persona está despierta, controla sus hábitos. Si el bruxismo se produce mientras duermes, es difícil de suprimir. El problema provoca trastornos que empeoran el estado físico y emocional. La persona no duerme bien, lo que sólo empeora el bruxismo nocturno.

Si se detecta un problema, acude al médico para que instale una placa protectora entre los dientes superiores e inferiores que impida el rechinamiento. Deshazte del estrés: practica el yoga o acude a un psicólogo para que te ayude a romper el mal hábito.

Enfermedades relacionadas

El dolor en la mandíbula inferior se produce a veces por razones no relacionadas con la zona facial: la molestia actúa como síntoma característico de alguna patología.

Entre ellas se encuentran:

  • Artritis reumatoide. Debido a un trastorno autoinmune, el cuerpo ataca por error las articulaciones temporomandibulares sanas, que se inflaman, dañando el cartílago. Se manifiesta con dolor y limitación de la función motora de la mandíbula.
  • Cerdito. La patología se caracteriza por la inflamación de las glándulas salivales, que hace que la persona pierda la capacidad de mover la mandíbula libremente. La afección va acompañada de fuertes dolores.
  • Tétanos. Esta infección bacteriana entra en el cuerpo a través de un corte o un rasguño profundo. El primer signo es un espasmo de los músculos de la mandíbula.
  • Ataque al corazón. Si las molestias se originan en el corazón, pueden sentirse también en la mandíbula, lo que indica el inicio de un ataque. En algunas personas, esta peligrosa afección se manifiesta con un solo síntoma: dolor en la zona de la articulación de la mandíbula.

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