Causas del dolor de encías al cepillarse los dientes

Causas del dolor de encías al cepillarse los dientes.

Los tejidos de la boca son muy blandos, sensibles y se dañan fácilmente. Por esta razón, incluso una persona sana puede experimentar dolor en las encías al cepillarse los dientes. Si la situación se repite con regularidad, merece la pena prestarle atención. La causa puede ser una infección, una alergia o incluso un cáncer.

Cepillado brusco y uso de hilo dental

Pueden producirse molestias en las encías si utilizas el cepillo equivocado. Fíjate bien en las etiquetas de los envases. Los modelos con cerdas muy rígidas y gruesas pueden traumatizar las mucosas y son difíciles de limpiar entre los dientes.

Los dentistas aconsejan utilizar cepillos suaves, sobre todo si tu esmalte dental o tus encías son sensibles.

El hilo dental debe introducirse en los huecos suavemente, con un movimiento de tracción suave. Esto ayudará a evitar que se corten las encías.

Vigila cómo te cepillas los dientes; los movimientos circulares son más seguros que el clásico movimiento de ida y vuelta. El proceso debe hacerse de forma deliberada, no mientras ves un programa de televisión o miras tus redes sociales. Existe el riesgo de exagerar, causando una fuerte presión que dañe la mucosa.

Enfermedad de las encías

Si no prestas atención a una higiene adecuada, un gran número de bacterias en tu boca comienzan a multiplicarse activamente. Forman placa en las encías, haciendo que se inflamen y sangren. Esta enfermedad se llama gingivitis. Si no se trata a tiempo, la enfermedad puede evolucionar hacia la enfermedad periodontal. Esta inflamación del tejido cercano al diente puede provocar su pérdida. Acude al médico si notas un olor desagradable, cambios en la mordida, inflamación de las encías o sangre al cepillarte o masticar.

Estomatitis en la boca

La inflamación de la mucosa de la boca y la lengua, con la formación de pequeñas úlceras, se produce como consecuencia de una lesión, deficiencias vitamínicas, medicación o tabaquismo. La estomatitis aparece como una erupción blanca que brota rápidamente. A menudo, la producción de saliva aumenta y las encías empiezan a sangrar y doler. La estomatitis no es contagiosa y es fácil de tratar.

Cambios hormonales en la mujer

Durante el embarazo, la menstruación, la menopausia y la pubertad, la sensibilidad del cuerpo aumenta. La sangre llega a las encías, se hinchan y se enrojecen. Incluso un ligero toque puede causar molestias. Las fluctuaciones hormonales también pueden provocar cambios en la microflora oral. Las infecciones bacterianas son más frecuentes, y las mujeres sufren dolores de encías y caries. Si el problema se produce regularmente, acude a un dentista.

Dieta y ciertos alimentos

Los alimentos con altos niveles de acidez pueden causar inflamación de la boca y provocar pequeñas heridas, quemaduras e incluso úlceras. Irrita la mucosa, aumenta su sensibilidad y carcome lentamente el esmalte. Con el tiempo, incluso los dientes pueden empezar a doler. Vigila la frecuencia con la que comes naranjas, otros cítricos, arándanos, encurtidos o adobos y tomates. Además de los alimentos ácidos, el azúcar, el café y el vino también pueden irritar las encías. Enjuágate la boca con agua después de comer y beber dichos alimentos y bebidas.

Aparatos de ortodoncia, prótesis y protectores bucales

El contacto constante de las encías con cuerpos extraños provoca la inflamación de la mucosa, creando pequeñas heridas. La mucosa se vuelve más sensible y dolorosa al cepillarse los dientes.

La única forma correcta de corregir el problema es acudir a un dentista u ortodoncista para que ajuste la posición de los aparatos o las prótesis dentales.

Si esto falla, el dentista te recetará una medicación curativa. Los protectores bucales se sustituyen por sobreimpresiones hechas a partir de una impresión personalizada de los dientes.

Úlceras en la boca

Estas masas dolorosas aparecen en cualquier zona, pero más a menudo en las encías, el paladar. Tienen el centro rojo y los bordes blanquecinos. Se asocian a infecciones bacterianas y víricas, quemaduras y alergias. Las úlceras pueden aparecer en personas que padecen enfermedades autoinmunes, en las que el cuerpo percibe sus propias células como el «enemigo». Para eliminar los crecimientos, hay que tratar el problema subyacente.

Fumar

Las sustancias que entran en la boca cuando se inhala el humo corroen la mucosa, haciéndola más vulnerable a las infecciones y a los traumatismos mecánicos. Las encías empiezan a sangrar y a doler al cepillarse los dientes o simplemente al tocarlos. Los ávidos fumadores desarrollan múltiples úlceras o enfermedades más graves.

Alergias químicas

Los dentífricos, enjuagues y otros productos de higiene bucal contienen muchas sustancias peligrosas. Pueden provocar alergias en personas con mucosas sensibles. Una reacción al alcohol es muy común. Si tienes una erupción inexplicable, picor, llagas o inflamación en la boca, intenta cambiar el enjuague bucal o la pasta de dientes y déjalo durante 7-10 días.

Quemaduras

La comida caliente, los líquidos, la mayoría de las veces la mucosa del paladar sufre, pero las encías también pueden inflamarse y enrojecerse. La zona quemada se hincha, se vuelve muy sensible y se vuelve muy dolorosa cuando se cepilla de forma agresiva. La situación se resuelve por sí sola en pocos días. El aceite de espino amarillo ayuda a aliviar la afección y a acelerar la curación de los tejidos. Se aplica en la zona afectada 2-3 veces al día.

Absceso dental

Una infección cerca del conducto radicular puede provocar una caries con pus en su interior. Esta zona duele y aumenta de tamaño porque la encía está hinchada. El dolor no sólo te molesta cuando te cepillas los dientes, sino que se vuelve constante. La naturaleza del dolor cambia de un hormigueo a un dolor punzante. Un absceso es peligroso que se extienda a los tejidos, así que visita a tu dentista urgentemente. El dolor de encías puede aliviarse haciendo gárgaras, pero el problema sólo puede resolverse limpiando el conducto radicular.

Deficiencia de vitaminas

La sensibilidad de la mucosa, la tendencia a la inflamación frecuente, la irritación aumenta si los tejidos están mal reparados y los vasos sanguíneos se rompen fácilmente. Esto ocurre cuando hay una falta de vitamina C, del grupo B. Esto provoca dolor en las encías, hinchazón, llagas y dientes flojos. Si el cambio de dieta no funciona, la carencia de vitaminas es muy grave. Se necesitarán complejos farmacéuticos como Asepta Parodontal, Alphabet, Bio-Max.

Quimioterapia para la oncología

Esta es una causa frecuente de dolor de encías porque el tratamiento no sólo mata las células cancerosas, sino también las sanas. Los pacientes que se someten a quimioterapia experimentan llagas en la mucosa de la boca que cicatrizan mal. Las personas pueden notar que las encías se vuelven dolorosas o se inflaman, se hinchan, sangran y tienen dificultad para masticar alimentos gruesos. El médico debe decidir si este efecto secundario del tratamiento puede reducirse y cómo.

Cáncer oral

Este tipo de cáncer aparece como una úlcera que no se cura, y que crece gradualmente. Se da con más frecuencia en la lengua, pero puede desarrollarse en las encías, las mejillas, las amígdalas y rara vez afecta a la garganta.

Este tipo de cáncer es muy peligroso porque el tumor se extiende rápidamente a otros órganos.

Tiene muchas causas, desde el tabaquismo y los frecuentes traumatismos orales hasta la mala alimentación. Si tienes una úlcera de larga duración que no se cura, acude a tu médico para descartar un cáncer.

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